domingo, 30 de junio de 2013

El hombre de acero.

Lo prometido es deuda y aquí vuelve uno con la crítica de la última película sobre el útlimo hijo de Kripton, El hombre de acero, Superman.
Comencemos la historia remontandonos a mis primeros años de vida, probablemente a principios de los 90, cuando yo era aquel niño enamorado de los cuentos, de las historietas y de la televisión, si amigos, en aquellos tiempos un niño podía ver la tele porque su contenido no estaba completamente diigido a la búsqueda de audiencia o el morbo fácil  (quizás
sea un pensamiento un poco romántico, pero, qué cojones, Telecinco programaba dibujos a la hora actual de Sálvame). Y no había móviles, ni internet, ni nada de eso.
Ese niño veía la tele y también aquellas películas que tenía grabadas en el ya lejano VHS. Entre ellas destacaban dos (no hablaré de las "películas de tiros" que siempre le han gustado tanto a mi padre o de Grease, que mi hermana ponía una y otra vez ¡maldita sea, me sé de memoria esa maldita película!):
Superman y Superman 2.
La primera la tuve que volver a regrabar, antes de cambiar de formato, y la segunda aguantó el tirón hasta que me compré la película en DVD con un montaje alternativo muchos años después.
Veía estas películas una y otra vez, terminaba una y ponía la otra; me sabía los diálogos, la música (y no sólo el famoso tema principal), me compraba muñecos (¿ande andarán ahora?): me ponía una capa, ya fuera un mantel o una toalla; aún no tenía gafas no podía hacer la coña de quitarmelas y ponermelas "Yo-Superman-Yo-Superman" (ahora puedo hacerla por un módico precio o por un besito...).
En serio, están soplando.
Amaba estas películas (no tanto la 3 y la 4 que ya me parecían reguleras por aquel entonces, joder, Superman no era el prota de la 3, era un negro informático WTF?!!), pero el tiempo hizo mella en mí y dejé de verlas
asiduamente, me cambié a Batman y La Guerra de las Galaxias (no me quejo) y comencé a verlas con nostalgia y cariño, a la vez,  les empezaba a sacar fallos, fallos muy tontos, como Clark Kent o como cambiar la rotación de la Tierra para viajar en el tiempo, atacar una ciudad soplando (¿hola? ¿General Zod? ¿es usted?), tenerle manía a Lois Lane y etc,etc.
Años después salió Superman Returns, una película resultona, pero sin chica ni limoná.
Grande Reeve.
Al fin, mientras yo crecía y maduraba (algunos dirán que no, porque cuanto más mayor me hago más payaso soy y más siento que nunca se ha de matar al niño que veía aquellas cosas en vez de rechazar todo aquello y todas esas mierdas que se cree la gente que es madurar y no lo que es realmente, cosa que no comentaré aquí porque no viene al caso) y en la época más extraña de mi vida, se estrena El hombre de acero.
Bien, diré que pienso que esta será la nueva película que quedará cool odiar, ya me he visto al vagabundo de Loulogio o a Doug Walker (Nostalgic Critic) meterse con ella, con más o menos acierto, pero vaya, que la gente se toma sus opiones como infalibles, la masa de borregos que siguen todas sus andanzas se quejarán después de la infalibilidad del papa.
Tiene sus fallos, muchísimas más virtudes para mí (desde la música, excelente Zimmer aunque no aparezca el tema clásico por ningún sitio y qué coño, aquella bso tenía otros temas muy superiores al tema principal), unos actores comprometidos, Henry Cavill es Superman (realmente, el único que molaba antes era el gran Chritopher Reeve) una historia que no nos toma por idiotas ("Hola , soy el Caballero Oscuro, dicen que soy una obra maestra, pero el villano de mi peli es omnipresente y todopoderoso a pesar de ser un simple maníaco, Batman no sale y los presos de un barco apunto de explotar son super buena gente"). Y unos villanos a la altura (mención especial para la actriz alemana Antje Traue)

Me molan más los nuevos.
Pero la clave está, y de ahí todo el párrafo inicial contando la historia del abuelo cebolleta, que cuando vi esta película me volví a sentir como aquel niño que rebobinaba una y otra vez sus cintas de video para ver volar a Superman, para ver Metropolis, la Fortaleza de la Soledad, a la señora que se le volaba su peluca cuando Zod y sus compinches soplaban para joder la ciudad,etc.
Yo y muchos en nuestra infancia.
Me emocioné, me puse nervioso, aguanté la respiración y volví a ser el yo de cuatro, cinco, seis años y que no ha muerto y que nunca morirá, no si puedo evitarlo.
 Eso es lo mejor de esta película para mí, no tiene chistes fáciles, ni chascarrillos repetitvos, simplemente tiene magia, la magia de pararse delate del sol con los brazos abiertos y los ojos cerrados y sentir su calidez que te recarga de fuerzas.

Finalemte os dejo con el tema principal de la nueva película, por aquello de ambientar la entrada.
Como habréis comprobado no entro en profundidad en la pelicula, no quiero jodersela a nadie.

Feliz verano hamijos, volveré cuando se me ocurra con qué. Aquí aún no hace excesivo calor, aunque no lo parezca, lo cual es un milagro.

domingo, 9 de junio de 2013

Drácula (el de verdad) de Bram Stoker

Y aquí vuelve vuestro bloguer favorito después de un hiato de casi un mes en el que he estado muy ocupado intentando remedar el plan para conquistar el mun...bueno, cosas de gente interesante.
Una de las cosas que hacía mientras planeaba ha sido leer la insigne y famosa novela "Drácula" de Bram Stoker.
Es la primera novela vampírica que he leído en mi vida, bueno, los vampiros son personajes interesantes por aquello de la inmortalidad y tal  ,pero que no me atraen demasiado por un simple motivo:
¡Por culpa de la adaptación de Coppola de 1992 odio a los vampiros amorosos y románticos! lo que ha creado una corrienta absurda de humanizarlos y enamorarlos que pega poco con estos bichos.
Pero, nuestro querido Conde es cualquier cosa menos romántico; en esta novela, a pesar de salir cuatro veces contadas, en sus abyecto y cabrón. Vamos, un tipo calculador, malvado y sediento
de sangre.
No hay interés romántico para el Conde (esto no debería sorprender a nadie).
Él mueve la historia, pero no es el protagonista: estos son el matrimonio Harker, Jonathan y Mina (Jonathan mola, es un tipo decidido y de carácter, no Keanu Reeves). Mina también es una mujer interesante, su papel es importante (no spoilearé), pero no por ser ningún interés amoroso si no por ser una mujer válida e inteligente; debemos tener en cuanta que es un libro del siglo XIX, las mujeres era poco más que muebles bonitos para muchas cosas y Stoker se pasa la novela alabandola y dándole una gran labor (troleadas del Conde aparte).
Los personajes secundarios también son excelentes, es especial el doctor Seward y Van Helsing. Sus tramas y acciones tiran de la historia con mucha fuerza.
Quincy Morris es un mero comparsa y Godalming, bueno, es el tío con dinero y prometido de Lucy, amiga de Mina. Buenos contrapuntos a los otros dos, a pesar de ser un comparsa como Morris. 
Lucy Wenstera es igual de tonta en todas las versiones: todo el mundo la ama por ser una mujer dulce, pava y tonta, el ideal de mujer decimonónico, mucho más que Mina y el que a muchos de hoy en día les sigue gustando.
A pesar de leérmelo en español es un libro de gran factura y que se lee muy bien.
¿Es un libro de terror? En el siglo XXI no. Entiendo que la gente se cagara por los pantalones abajo en esa época, pero con nuestra insensibilización actual no da ni para dormir mal la primera noche.
Tiene pasajes muy buenos (la parte del barco que lleva al Conde a Londres es estupenda, al igual que el comienzao de Jonathan en Transilvania y la trama del Dr. Seward con el loco Renfield).
Me ha gustado y es un gran libro, pero no ha sido llevado a la pantalla fielmente nunca y es una pena. Hay muchas ideas equivocadas sobre el personaje y sus protagonistas que han transcendido por culpa de todas las adaptaciones cinematográficas; Drácula no es un tío nada atractivo ni erótico, es un señor con un largo bigote, con la nariz aguileña y cejijunto; y es un cabrón, que en cada versión nueva es más moñas. De la misma manera que los demás personajes son tratados como inútiles o convertidos en héroes de acción como el pobre doctor Van Helsing.
No hablo de la mitología vampírica porque cada uno ha hecho lo que le ha dado la gana después, pero ¡oh, sorpresa! Drácula puede salir a la calle de día.
Para finalizar voy a dejar un video de una película sobre Drácula que viola igualmente al libro, pero por lo menos es cachonda.

Igualmente, recomiendola con insistencia, si queréis leer algo de vampiros de verdad.
Volveremos con kriptonianas reseñas, probablemente, dentro de no mucho.